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«Maravillosa Alicia» en el Botánico

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Desde el 2 de julio, el Jardín Botánico de Buenos Aires será escenario de «Maravillosa Alicia», un recorrido inspirado en la clásica obra de Lewis Carroll que incorpora recursos de accesibilidad desde su diseño para que personas con distintas discapacidades puedan disfrutar de la experiencia en igualdad de condiciones.

Cada vez más propuestas culturales comienzan a incorporar la accesibilidad como parte de su diseño original y no como un agregado posterior. En ese contexto, «Maravillosa Alicia», la nueva experiencia inmersiva que abrirá sus puertas el 2 de julio en el Jardín Botánico Carlos Thays, se presenta como un ejemplo de cómo el entretenimiento puede combinar innovación, tecnología e inclusión.

El recorrido nocturno propone atravesar el universo de Alicia en el País de las Maravillas mediante 12 instalaciones inmersivas que integran arte lumínico, escenografía monumental, sonido envolvente y tecnología interactiva. Los visitantes no serán simples espectadores: podrán recorrer escenarios inspirados en el Conejo Blanco, el Gato de Cheshire, el Jardín de la Reina y el tradicional Té de Locos, interactuando con cada uno de ellos durante aproximadamente 60 minutos.

Accesibilidad pensada desde el inicio

Uno de los aspectos más destacados de la propuesta es que la accesibilidad forma parte del proyecto desde su concepción.

Cada estación contará con contenido en Lengua de Señas Argentina (LSA), permitiendo que las personas sordas puedan acceder a la narrativa de la experiencia.

Además, toda la señalización incorpora pictogramas, un recurso ampliamente utilizado para facilitar la comprensión de personas con discapacidad intelectual, trastornos del espectro autista, dificultades cognitivas o problemas de comunicación.

El diseño sensorial también fue cuidadosamente planificado. La organización eliminó las luces estroboscópicas, los destellos repentinos y los sonidos bruscos, generando un entorno amigable para personas con hipersensibilidad sensorial, una condición frecuente en algunos trastornos del neurodesarrollo.

Los caminos del Jardín Botánico fueron adaptados para permitir un recorrido accesible y también se contempla el ingreso de perros de asistencia, garantizando condiciones adecuadas para personas con discapacidad visual u otras necesidades de apoyo.

Tecnología al servicio de la participación

Otra de las novedades es ALI, una guía narrativa que acompaña todo el recorrido mediante WhatsApp, sin necesidad de descargar aplicaciones adicionales.

A través del teléfono celular, los visitantes podrán acceder a contenidos exclusivos, resolver desafíos e interactuar con una inteligencia artificial especialmente desarrollada para expandir la historia de Alicia, ofreciendo recorridos diferenciados para adultos, adolescentes y niños.

La cultura también construye inclusión

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 16 % de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad, es decir, más de 1.300 millones de personas. Sin embargo, el acceso a actividades recreativas, culturales y turísticas continúa siendo una de las áreas donde persisten mayores barreras.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas reconoce el derecho a participar plenamente en la vida cultural, las actividades recreativas, el turismo y el esparcimiento, promoviendo que estos espacios sean accesibles desde su planificación.

En ese sentido, propuestas como «Maravillosa Alicia» muestran una tendencia creciente: comprender que la accesibilidad no beneficia únicamente a las personas con discapacidad, sino que mejora la experiencia para todos los visitantes y amplía las posibilidades de participación social.

Más allá del universo fantástico creado por Lewis Carroll, el verdadero protagonista de esta experiencia puede ser otro: el compromiso por construir una oferta cultural donde nadie quede afuera.